Leer, escribir, compartir

Leer, escribir, compartir

27/12/16

Sin Música de Chus Fernández



                                                         Título: Sin Música
                                                         Autor: Chus Fernández
                                                         Editorial: Caballo de Troya, 2015
                                                         Págs: 265

En Sin música, un niño cuyo hermano ha fallecido en un accidente años atrás, y cuya hermana se ha ido recientemente de casa, trata de escapar del derrumbe en el que están inmersos sus progenitores no renunciando a dar cabida a todo lo que piensa y hace, es decir, no permitiendo que su vida se convierta en el desmoronamiento del que es testigo, Este desmoronamiento podría resumirse en lo que el padre le dice a un amigo: "Confundimos a la ambición con la codicia. Lo confundimos todo. La gracia con el humor, lo anecdótico con lo interesante, la altura con el vuelo. Y si lo confundimos es porque nos vale. Nos vale lo pequeño porque proyectamos en ello lo que de verdad necesitamos, para completarlo; y lo que más tenemos, para que nos sea más fácil conformarnos".


Hoy os traigo uno de esos libros que se descubren por casualidad, llegan a tí de manera fortuita, llevándote una grata sorpresa, descubriendo a un autor que sabes repetirás.

Las novelas narradas desde una perspectiva infantil suelen emocionarnos con más facilidad, esa visión tan particular que tienen los niños de ver la vida, esa voz tan peculiar para expresar simples cosas que ven o que suceden alrededor nos llega de forma especial a los lectores. Aunque he de decir que no siempre es así, en alguna ocasión me he encontrado con libros donde esa mezcla de ingenuidad y sabiduría que los niños tienen no me cuadraba en absoluto, niños con un razonamiento, una lógica tan aplastante que acababan empalagando y resultando poco creíbles. No es este el caso.

En Sin Música nos encontramos con un niño que ve y siente como se desmorona su familia, una pérdida la de su hermano fallecido, una ausencia la de su hermana que abandona el hogar, y desde entonces, un silencio el de sus padres incapaces de salir de donde han caído, mientras él intentando sobrellevar esta crisis familiar. A través de unos correos que le escribe durante una semana de vacaciones a su hermana ausente descubrimos a ese niño triste y sólo a pesar de estar con sus seres queridos, unas vacaciones en donde los días suceden sin más, sin ilusión, con cierta apatía, sintiéndose indiferente.
¿Cómo pueden cambiar tantas cosas seguidas en la vida de uno y tener que seguir con la vida de siempre como si nada?
Tenemos aquí esa voz de niño sincera y sufriente, esa voz que hace que no podamos quedarnos indiferente a lo que nos cuenta. Un niño que nos habla de sus miedos, de la ausencia de seres queridos, de la soledad, pensamientos e impresiones acerca de lo que le rodea, haciéndose entre cosas cotidianas y banalidades muchas preguntas y obteniendo pocas respuestas. Pensamientos que pueden parecer caóticos pero que van cobrando sentido a medida que avanzamos la lectura y vamos comprendiendo y conociendo más cosas. Ha sido un magnífico narrador tierno que a veces te saca una sonrisa y a veces hace que se te encoja el corazón.

Admito que cuando comencé a leerlo me pareció raro, que no quiere decir que no me gustara, sino que nunca había leído un libro que careciera de guiones de diálogos, escasos puntos y apartes, todo seguido. Me costó unas páginas acostumbrarme a este particular estilo narrativo con el que yo no estaba familiarizada, me costó seguir el ritmo. Después acabé pensando que haberlo escrito así le daba más credibilidad, me parecía que así es como va la cabeza de un niño, un sinfín de pensamientos sin orden alguno, saltando de una cosa a otra en cuestión de segundos, pensamientos que se encadenan.
No hay nombres, él es yo y su madre y su padre y su hermana, no conocemos el nombre de ningún miembro de la familia, tampoco los necesitamos.


Una buena novela, uno de esos libros que sin pasar nada, ninguna aventura, son capaces de transmitirte ternura, libros escritos con sencillez. La voz de un niño que a pesar de contarte cosas tristes lo hace con la gracia que tienen y lloras y ríes al mismo tiempo. Un libro donde no sucede nada y sucede mucho.


Chus Fernández (Oviedo,1974) es autor de Los tiempos que corren (Premio Asturias Joven de Narrativa, 2001, Trave,2002), Defensa personal (Premio Tiflos de Novela, 2002. Castalia, 2003) y Paracaidistas (Ediciones Trea, 2011), y editor del fanzine Material de desecho. Como letrista, ha colaborado con Las Nurses, Pingüino y No Podrás Soportarlo. Tras una estancia de dos años en la Residencia de Estudiantes de Madrid como becario, disfrutó de una beca de creación artística en Barcelona concedida por Cajastur. Actualmente forma parte del consejo editorial de Ediciones Malasangre.




10 comentarios:

  1. ¡Hola! Vaya historia más conmovedora y más si la cuenta un niño pero por otra parte que fortaleza y es que las visiones infantiles, a veces, nos sorprenden.
    Saludos .

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es una lectura como tú dices conmovedora, triste, y contada por un niño creo que nos llega todavía más, quizás por la ternura.

      Felices fiestas Patricia.

      Eliminar
  2. ¡Hola!
    No conocía el libro, peor no me llama demasiado la atención. Me alegro de que tú lo hayas disfrutado :)
    Saludos :D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por pasarte y leerme, me hace mucha ilusión recibir vuestros comentarios.

      Eliminar
  3. Vaya, pues no está mal aunque no sé si la ausencia de acción me gustará. Puedo buscarlo por la biblioteca y ver qué tal está:) gracias por la reseña.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a tí Almudena, si lo lees me comentas.

      Felices fiestas.

      Eliminar
  4. Me gustan los libros narrados a través de niños justamente porque transmiten esa ternura que tu dices. La verdad es que no lo conocía aunque parece ser una historia bastante dura... me lo llevo apuntado.
    Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí que es una historia dura, te hace reflexionar de como nos comportamos los adultos, de las ausencias, de no saber tirar para adelante y como un niño asume e intenta seguir con una situación que apenas entiende. Me alegro que te lo lleves apuntado, si lo lees me lo comentas.

      Felices fiestas.

      Eliminar
  5. ¡Hola Mer!
    Pues no lo conocía, la verdad, pero me ha gustado lo que has contado, así que me lo voy a apuntar :)
    Gracias por la reseña guapa!
    Besos :33

    Espero que estés pasando unas felices fiestas!! ^^

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Sandra guapa, me alegro que te haya gustado lo que has leído hasta el punto de apuntarlo, con eso ya me siento satisfecha.

      Felices fiestas.

      Eliminar

¡Anímate y comenta! agradezco mucho lo que me aportéis.

Return to top of page