Leer, escribir, compartir

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14/1/18

El palacio de la luna de Paul Auster.

Título: El palacio de la luna.
Autor: Paul Auster.
Editorial: Anagrama.
Año 1ª publicación: 1989-
Págs: 310.

Hace unos años leí Brooklyn Follies de Paul Auster, recuerdo que me gustó y de hecho adquirí alguno más del autor, que acabé colocando en una estantería y olvidándolo, ya sabéis, otros llegan con más fuerza imponiendo su lectura. La casualidad (esa que tanto le gusta a este autor) quiso que hace unos días ordenara los libros de casa y reparara en esta novela que hoy os traigo al blog, que como me imaginaba no me ha decepcionado en absoluto.


Marco Stanley Fogg, el protagonista de esta novela, nos cuenta los extraños acontecimientos que han marcado su vida. Pierde a su madre en la infancia, y crece sin conocer la identidad de su padre, su excéntrico tío Víctor será quien se ocupe de él, su referente. A su muerte cae en un profundo abismo, se hunde en la más absoluta miseria, hasta el punto de tener que vivir entre los jardines de Central Park. No intenta buscar trabajo, no intenta pedir ayuda, sólo decide no hacer nada, dejarse llevar por los acontecimientos, "...convertiría mi vida en una obra de arte, sacrificándome en aras de tan exquisitas paradojas que cada respiración me enseñaría a saborear mi propia condena". De este estado penoso y triste saldrá gracias a unos amigos, se recuperará, se enamorará y con su vida continuará.
Encuentra trabajo como acompañante cuidador de Effing, un octogenario discapacitado, para el cual acabará escribiendo sus recuerdos, su vida, que a modo de cuento éste le irá narrando sin saber muy bien cuanto hay de verdad y cuanto de ficción. "...la misma inverosimilitud era probablemente  su elemento más convincente. No parecía posible que alguien se la inventase, y Effing la contaba tan bien, con tan palpable sinceridad, que simplemente me dejé llevar por ella, negándome a plantearme si estos hechos habían sucedido o no". A través de este anciano, entrará en su vida Solomon Barber, un descubrimiento que tendrá consecuencias perturbadoras para ambos.

Paul Auster crea personajes a cada cual más excéntrico, todo un elenco de inadaptados. Por delante el protagonista principal, Fogg, con esa actitud suya tan autodestructiva, el esperar a que sea el destino el que elija por tí. Me resultó irritante, no lo voy a negar, pero aún así protagoniza uno de los mejores capítulos del libro con unas descripciones terribles sobre la indigencia y la soledad cuando relata su estancia por las calles de Nueva York viviendo como un vagabundo. Girando alrededor de éste, personajes secundarios que jugarán diferentes papeles en su vida y cada uno con su historia que contar. Su excéntrico tío Víctor, un clarinetista venido a menos, gran creador de mundos imaginarios, y una persona fácil de querer. "El tío Víctor encontraba sifnificados donde nadie los hubiera encontrado y luego, con mucha destreza, los convertía en una forma de apoyo clandestino ". El anciano Effing, un hombre de lo más variable, ahora amable, ahora el más antipático y desagradable. No sabes nunca que hay de verdad en su vida, no tienes seguro ni si realmente es ciego, él disfruta causando esa confusión. Un personaje que detestas, que te desagrada, y por otro lado te conmueve. Y llega Solomon Barber, ese ingenioso y locuaz hombre que padece una obesidad inusual, "Era uno de esos hombres monstruosamente gordos con los que a veces se cruza uno entre la multitud: por mucho que uno se esfuerce en desviar la vista, no puede remediar quedarse mirándole con la boca abierta. Era titánico en su obesidad, de una redondez tan protuberante que uno no podía mirarle sin sentirse encogido". Igual de grande que él, su soledad, elegida, voluntaria, pero soledad, porque a falta de aceptación y de exceso de miradas, decide aislarse socialmente, refugiarse en sus libros y crear un mundo aparte en el que la opinión de los demás le importe poco o nada.

Resulta hasta normal pensar que personas a los que la vida no les depara más que dificultades, opten por inventar una realidad, un mundo aparte, imaginario, para escapar a él lo más a menudo posible. Un mundo donde las etiquetas para las personas no existan, creado como medio de protección, como ayuda para sobrevivir. Cuando la vida nos resulte insufrible, imaginemos. Como hacen los personajes de esta novela, viajar constantemente de la ficción a la realidad.
Paul Auster.

Me gusta el excepcional narrador que es Paul Auster, capaz de contarnos historias inverosímiles de una manera muy agradable, con una prosa fluida, fácil de leer, con un ritmo hipnotizante, como cuando de pequeña te contaban los clásicos cuentos y embelesada y soñadora te ibas a la cama, siempre con ganas de más.
Discurren por estas páginas largas historias dentro de la historia, todas ellas entrelazadas, todas ellas unidas por el azar, la casualidad, una trama laberíntica muy bien estructurada.

¿Quién no ha experimentado alguna vez alguna coincidencia en su vida tan increíble que te deja con la boca abierta?, algunas de ellas capaces de alterar tu vida, poniéndola patas arriba. A los que habéis leído ya a Paul Auster sabréis que es este un elemento recurrente en sus libros, insólitas coincidencias, impredecibles, sorprendentes, trágicas algunas y que trastocan la vida de sus protagonistas. Lo inesperado siempre afecta.

Recorre toda la novela una gran sensación de soledad y de pérdida, todos los personajes navegan solos por la vida, y Fogg acaba perdiendo a todos aquellos que algo le importan.

La luna, recurrente a lo largo de todo el libro, "fue en el verano en que el hombre pisó por primera vez la luna..." así comienza la novela, y termina con el protagonista en la playa admirando como sale "salió la luna por detrás de las colinas. Era una luna llena, tan redonda y amarilla como una piedra incandescente. No aparté mis ojos de ella mientras iba ascendiendo por el cielo nocturno y sólo me marché cuando encontró su sitio en la oscuridad". Más referencias encontramos en el título, que procede de un cartel de neón brillante de un restaurante chino en Broadway cerca del campus de la universidad de Columbia, un lugar muy frecuentado por los estudiante; el nombre de la banda de música de su tío  "Moon men" o en el relato de Cyrano de Bergerac sobre el viaje a la luna...


Si aceptas que en la vida a veces ocurren coincidencias inverosímiles que se pueden convertir en maravillosas algunas y otras en tragedias, entonces, disfrutarás de este libro y de la forma de contar de este más que interesante autor.
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9/1/18

Reto Tarro Libros 2018.


Segundo año que participo en esta estupenda iniciativa que organiza Carmen y amig@s. Os explico en que consiste por si os queréis animar. 
  • Elige un tarro, una cajita, algo donde poder meter por cada libro leído durante el año 1 euro, yo por los que tienen más de 500 páginas doy 2 euros.
  • Pasado el año, y no antes, lo abrimos y tendremos un dinerito ahorrado que lo vamos a emplear en comprar lo que tanto nos gusta ¡libros!.
No sólo me parece genial la idea de ir ahorrando, sino que gracias al grupo de Facebook descubrí lecturas y autores que me sorprendieron muy gratamente.

Si te has decidido y quieres acompañarnos:
  • Pincha aquí y te llevará a la página de Facebook del grupo, pides unirte, lees las indicaciones, y listo, eso sí, no tardes demasiado porque hay plazo.


Repito caja para este año, aquí será donde vayan a parar esos euritos lectores.

Y en esta entrada será donde vaya contando los libros de este año.







Abrazos para tod@s.
Mer.

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21/12/17

Mi drástico plan.

Relato presentado al concurso mensual El tintero de oro que organiza David Rubio en su blog Relatos en su tinta.

Mi carácter dócil, callado, sumiso, mi disposición siempre a querer complacer a los demás, entre otros rasgos, hacían que fuera del tipo de persona las cuales ponemos una y otra vez la otra mejilla. Una buena persona, sí, sin nada de carisma, pero buena muy buena. Mira por donde esta forma de ser tan complaciente a mí sólo me trajo problemas. Siempre fuí objeto de burla de todos mis compañeros, el tontín del colegio primero y luego el tontín sin más porque a medida que crecía peor me iba.
Fuí el primero al que el acné dió la bienvenida, y ya sabéis los que hayáis pasado por esa experiencia el mucho juego que puede dar a tus enemigos. Mi aspecto empeoró y con ello las burlas, siendo cada vez más crueles, permitiéndose incluso alguna vez usar la violencia física. Continuamente me trataban con aires de superioridad, ridiculizándome, incluso el más estúpido lo hacía. Las palabras son incapaces de describir el calvario que pasé. Inadaptado, rechazado, humillado, resignado.

Pasado el tiempo, a los del colegio les perdí de vista, pero llegaron otros, en el barrio, en el trabajo, ahora que lo recuerdo con cierta tranquilidad, siempre hubo otros. Cada vez despreciaba más al género humano, me parecían mezquinos.

"Yo no era el problema", cuántas veces oí esto, "ellos y sólo ellos eran los culpables". Lejos de calmarme estas frases de consuelo que me daban, una inmensa rabia se fue apoderando de mi persona. Acumulé tanto odio que olvidé quien era y esos sentimientos tan buenos que os conté al principio me distinguían, fueron desapareciendo.

¿Qué opciones tenía? ignorarlos, encerrarme en casa y aislarme del mundo, intentar inmunizarme de alguna manera contra el dolor, incluso dejar esta vida si total no me traía más que dificultades, pero cuando me ponía a pensar seriamente en ellas me daba cuenta de que ninguna de estas alternativas me interesaban, ninguna era la solución para acabar con mis desgracias y aún era pronto para encontrarme con mi muerte. Así que soporté lo mejor que pude los agravios que me hicieron, resistí como me fué posible, sabía que tanta mezquindad no podía quedar impune, y quien mejor que yo para ser el encargado de castigarlos.

Ideé un ambicioso proyecto con un claro objetivo, la venganza. Este plan ocupó todo mi tiempo y todos mis pensamientos durante años. Difícil y largo explicaros cómo se me ocurrió, pero una vez tomada la decisión se convirtió en una obsesión.

Lamento discernir con aquello que dicen de que el vengarse no le va a solucionar a uno las cosas y no le va a hacer sentirse mejor, totalmente incierto en mi caso, para mi fue muy dulce, y muy gratificante. Me dedicaron alguna portada en los principales periódicos, hablaron de mí en la televisión, me sentí especial. Nunca tuve remordimientos, mi conciencia no mostró arrepentimiento alguno, ese sentimiento humano que suele llegar después de cometer actos como el mío, la culpa, en mi caso no existió. Busqué concienzudamente a cada uno de aquellos que se rieron de mí y los maté.

No voy a entrar en detalles, no quiero arruinarles el día. Sólo deciros que lo que hice hubiera dejado impresionado a cualquiera de los más conocidos asesinos de la historia. Me cogieron por supuesto, eso también entraba dentro de mis planes.  

Sé que hize daño, porque había gente que me quería, pero no me fué suficiente, el amor de unos pocos no me salvó. Ahora aquí encerrado, con todo el tiempo del mundo para pensar, por más que intento recordar aquel que fuí no logro hacerlo, es como evocar a alguien que nunca existió.




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10/12/17

Yo te quise más de Tom Spanbauer.

Título: Yo te quise más.
Autor: Tom Spanbauer.
Editorial: Random House.
Págs: 440.
Año 1ª publicación: 2013.

Hank y Ben establecieron una profunda amistad en el Nueva York de los años ochenta. Hank era heterosexual, y Ben, a pesar de haberse acostado con mujeres, un homosexual en toda regla. En los años noventa, Ben, ya sin Hank y enfermo de sida, se enamoró de Ruth, una de sus estudiantes de escritura creativa en Portland.
El día que Hank apareció de nuevo en escena, nada pudo evitar que se cumpliera aquella famosa " regla del tres" según la cual a un trío siempre se le acaba sumando un cuarto o restándosele uno. Y en este caso fue Ben quien quedó fuera.



Mis impresiones.

No, no es una novela romántica, que no os confunda el título. Leer la sinopsis y pensar que trata de una relación a tres sería describirla de forma muy vacía. Amor, amistad, enfermedad, sexualidad, desamor, celos, todo esto es, todo esto está, sin filtros, salvajemente expuesto.

Ben es la voz que recuerda y que nos cuenta, que nos lleva por estas 440 páginas entre Nueva York y Portland, Oregón, describiéndonos su intensa amistad con Hank que pasó por años de alejamiento, por tiempos de silencios. Y luego aparece Ruth, entregándose a Ben cuando este más lo necesita y entonces cree amarla porque a veces la necesidad se confunde con amor. Ben, un homosexual que ama a Hank, un heterosexual y que a veces, también ama a mujeres. El amor querid@s amig@s puede adoptar muchas formas.

A Ben le diagnostican sida y a Hank cáncer, dos hombres aferrándose a la vida mirando cara a cara a la muerte, que al final se acaba imponiendo. Las páginas en las que describe cómo se enfrenta a la enfermedad, cómo le afecta a su vida, a su cuerpo, como se lleva por delante a amigos y amantes, están detalladas verazmente, honestamente, dolorosamente francas.

Cuando estás enfermo de morirte y más solo que la una, joder, venderías el alma por un poco de consuelo.
Y eso fue lo que le sucedió con Ruth, que apareció cuando él más necesitaba sentir que no estaba sólo, que alguien le agarraba de la mano y le ayudaba a subir, así somos los humanos egoístas hasta en la forma de querer.
Complicado y caprichoso el amor. Siempre alguno quiere más o quiere mejor o se entrega más, Ben quiere a Hank como Ruth le quiere a él. A veces se ama y a veces se ama hasta la destrucción.

El modo en que Ruth me quería era el mismo en que yo quería a Hank. Los dos creíamos que con un gran amor bastaría.
Pero no basta, no basta con que sólo sea uno el que se entrega, no se puede salir indemne de una relación así. Dolorosos los pasajes de la relación de Ben y Ruth, la mezcla de sentimientos, agradecimiento, resentimiento a partes iguales.

Ruth te ha visto débil, moribundo, tembloroso, con miedo a salir de debajo de la cama. Acabas odiándola por haberla necesitado tanto.
Una escena atrevida, provocadora, es la que sucede cuando Hank obtiene más de lo que espera al preguntar a su amigo homosexual si le gusta la sodomía, qué esperas que conteste...quizás fueron los detalles de la respuesta o quizás oírlo de la boca de su amigo, pero después pasan más de cuatro meses en los que Hank no da señales de vida, en los que el silencio se adueña de la relación entre ellos. Puede ser este uno de los capítulos más difíciles de leer, incómodo por la franqueza sexual con la que nos da detalles, y quizás haya lectores que puedan sentirse molestos.

Los dos sabíamos que algo había cambiado. Ninguno tenía claro el qué. Un nudo en el pecho que me subió hasta los hombros. Atlas. Cargaba el mundo sobre mis hombros. Me había acercado demasiado a mi amigo Hank. La clase de error garrafal que cometes cuando amas y, como amas, te acercas demasiado. El malestar que sólo sientes tras un error semejante.
Me costó acostumbrarme al uso de la reiteración expresiva en la prosa del autor, fragmentos de una oración, palabras, que se repiten constantemente, pero según avanzaba resultó casi poético, efectivo desde luego. No sé si es la primera persona con esa voz única que tiene para contarnos lo que hace que sea tan desgarradora por momentos, tan real y tan especial esta lectura.
Sincero, detallista, descarado, atrevido. Diferente a todo lo que últimamente ha caído en mis manos.

Yo te quise más debe su título a unos versos de Auden grabados en una placa en la fachada del número 77 de St. Marks Place, un lugar recurrente en esta historia, como lo fue para el propio autor, un lugar al que peregrinar cada vez que la tristeza hacía acto de presencia.

Si el afecto equivalente no es posible, que sea yo quien ame más.
Como suele pasarme, descubro un autor por su libro más reciente y voy hacia atrás, con lo cual pronto volveréis a ver al Sr. Spanbauer por aquí, quizás con su novela más conocida " El hombre que se enamoró de la luna", ya os contaré. De momento seducida, sacudida e impresionada por Tom Spanbauer.

Cogí el cuchillo, me lo llevé al pecho, lo clavé con fuerza, corté abajo y en círculo, me arranqué el corazón y lo deposité, todavía caliente, en la página.
Y es ese corazón el que está en este libro.


No son sus memorias, pero no se pueden obviar detalles que se asemejan mucho a su propia vida. Os dejo algunos detalles del autor.


Tom Spanbauer, creció en una granja en Pocatello, Idaho en 1946. Bien por su homosexualidad, bien por su vocación de escritor, perdió el contacto con sus padres durante años.
Más conocido como maestro que como autor, imparte cursos de "escritura peligrosa" y algunos de sus estudiantes han tenido éxito como escritores, entre ellos Chuck Palahniuk, Monica Drake. "Escritura peligrosa", meter el dedo en la llaga, donde guardamos nuestros secretos, mirarse uno mismo, escribir sobre nuestros miedos, lo que nos hace reír, lo que nos duele.
De joven en Nueva York recién graduado por la universidad de Columbia trabajó como camarero y conserje de cinco edificios, intentando llegar a fin de mes. Se casó, se separó y se adentró en el mundo gay de Nueva York. En 1996 tras ser hospitalizado con una neumonía le diagnostican SIDA.
"Lugares remotos" fue su primera novela, poco conocida, a la que siguió "El hombre que se enamoró de la luna" con la que recibió muy buenas críticas. Después llegaría "La cuidad de los cazadores tímidos" y "Ahora es el momento".


Os dejo un enlace para que leáis otra reseña sobre este libro en el blog de Rosa Berros, Cuéntame una historia.


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22/11/17

Reto 5 líneas, noviembre.


Las tres palabras a incluir en el relato del mes de noviembre son: Todas / estamos / dejar.

De verdad que intento esquivarlos, evitarlos, pero de todas todas tropiezo con ellos. Y ya no sé cuánto invento, cuánto moldeo y deformo a mi antojo, o cuánto es verdad. Si ya no estamos, si ya no somos, por qué un olor o el sonido de una canción es suficiente para traerte de nuevo. Quisiera dejar de pensar en lo que un día fue pero ellos insisten en volver al hoy para decirme una y otra vez que me equivoqué.


Relato escrito para el Reto 5 líneas del blog Las palabras soñadas de Adella Brac. 
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15/11/17

Chocolat de Joanne Harris.

Título: Chocolat.
Autora: Joanne Harris.
Editorial: Duomo ediciones
Págs: 295
Año 1ª publicación: 1.999

Vianne Rocher y su hija Anouk llegan al pueblo de Lansquenet para abrir una chocolatería frente a la iglesia. Vianne es alegre y desenfadada, sensual y misteriosa y parece poseer extraños dones. Para el cura Francis Reynaud, la presencia de esta singular mujer no puede ser sino el primer paso para caer en la tentación y el pecado. Para Vianne, sin embargo, el chocolate es algo más que un placer para los sentidos: gracias al chocolate, las penas se hacen más llevaderas, los secretos más íntimos y los sueños, quizás, se vuelven reales.


Mi opinión
He aquí un libro que es todo una fiesta para los sentidos, por lo menos para aquellos a los que nos apasiona el chocolate en todas sus formas, negro, blanco, líquido o sólido. Aunque de sobra es sabido que con este delicioso producto mucho puede resultar empalagoso, y es esa exactamente la impresión, muy en general, de esta lectura, muy dulzona.

A un pequeño pueblo de Francia, un lugar donde parece que el tiempo se ha detenido, donde la llegada de nuevos vecinos perturba la vida de todos, donde la hipocresía anda como Pedro por su casa, ahí a Lansquenet llegan Vianne y su hija Anouk.
Esta nueva vecina, es joven, madre soltera, con una actitud liberal, tan libre como para abrir una chocolatería frente a la iglesia del pueblo en plena cuaresma, ¡señor, qué ocurrencia!. Las delicias terrenales contra las promesas celestiales. Y para colmo madre e hija no acuden normalmente a la iglesia...
El chocolate entrará en la vida de los habitantes de Lansquenet para desgracia del cura, el padre Reynaud, el cual hasta ahora ejercía un gran poder sobre la opinión de sus feligreses, ¿seguirán valorando y acatando sus opiniones, o las exquisiteces de Vianne le ganarán la partida?.

A mí esta diatriba me pareció un tanto absurda y exagerada, hasta el punto que me hizo reír en más de una ocasión con el ridículo enfado del señor cura, un personaje que acabó resultándome realmente desagradable, propagando el odio y la intolerancia, principios que la iglesia tanto glorifica. Cómo puede ser que haga de la apertura de una chocolatería, aún en plena cuaresma, algo tan grave como para dedicarle un sermón en misa y sin embargo cierre los ojos a problemas mayores y más serios que suceden a su alrededor y de los que él tiene constancia. Inseguro y poco inteligente. Aunque si lo llevamos a día de hoy, no nos parece tan asombroso ¿verdad? porque personajes así abundan, personas que sólo reaccionan cuando su autoridad se ve resentida, haciendo oídos sordos y tapándose los ojos para todo lo demás. Y qué capacidad poseen para justificar lo injustificable, lo intolerable.

Todo acaba demasiado bien para mi gusto, los personajes muy esteriotipados y como ya he mencionado, algunos razonamientos me hacían reír de absurdos. Los buenos muy buenos y los malos malísimos, demasiado blanco y negro todo.

Por otro lado, el texto fluye a un ritmo cómodo, ha sido una lectura fácil y agradable, lo que ha hecho que resulte entretenido. Las descripciones muy evocadoras hacían que nos resultara muy fácil a los lectores imaginarnos los olores, los sabores, que nos transportara allí mismo viéndola elaborar el chocolate o  frente al escaparate sin poder despegar los ojos del cristal, mientras se nos hace la boca agua.

Imposible no sucumbir  a la llamada del chocolate durante esta lectura, ¡una tortura! porque eso sí, es esta una historia sensorial, donde los olores, los sonidos, el gusto adquieren mucha importancia.



Acabo la lectura y me digo que he pasado un buen rato, ahora, si estás a dieta evitando dulces no leas este libro, déjalo para otro momento. Me gustó, pero no lo suficiente como para releerlo o ponerlo en el estante de mis mejores lecturas, creo que su recuerdo se desvanecerá pronto.


Lectura conjunta en el grupo de Los libros de Carmen y amig@s



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1/11/17

El gato negro de Edgar Allan Poe.




Título: El gato negro.
Autor: Edgar Allan Poe.
Editorial: Anaya.
Págs: 222.
Año 1ª publicación: 1854.







Por estas fechas  Atalanta del blog Un libro junto al fuego nos invita a participar en el Reto Halloween que consiste en leer durante el mes de octubre algún libro de terror que haya sido adaptado cinematográficamente. Yo, aprovechando este estupendo reto siempre acabo leyendo algo de Edgar Allan Poe y este año no iba a ser menos.

Preparada para entrar en los siniestros mundos de Poe, intuyo que voy a pasar miedo, pero también sé que voy a disfrutar de su lectura. Comienzo...es una colección de doce de sus más conocidas historias, doce historias que no puedo leer de seguido, con cada una debo parar, algunas por lo espeluznantes, escalofriantes e inquietantes, otras por las diversas interpretaciones que se pueden dar y a las que vuelves una y otra vez después de terminada la lectura. Habitaciones sombrías, ambientes opresivos, misteriosos y oscuros pasadizos, Poe es único en hacer que te encojas en el sofá, que sientas una claustrofobia tan agobiante que tengas que dejar la lectura y salir, salir para cerciorarte de que puedes, de que nada ni nadie te lo impide.

No os voy a revelar mucho de estos relatos, poco se puede contar sin caer en el spoiler, así que poco será  lo que de cada uno os diga, lo suficiente quizás para intentar convenceros de que los leáis.


El gato negro, un relato de los que hacen retorcerte, perfectamente horripilante, increiblemente retorcido, completamente perturbador, de una perversidad absoluta. De lo mejor que he leído de este género.




El entierro prematuro, historias de gente enterrada viva, personas que sufrían de catalepsia una enfermedad que se caracterizaba por la inmovilidad, pérdida de sensibilidad, la piel palidecía, los signos vitales disminuían hasta casi hacerse imperceptibles, en muchos casos se llegaba a creer que la persona había fallecido.
Para lograr mayor veracidad al relato, Poe nos comienza contando casos, que dice han sucedido, que te pondrán los pelos de punta.
El enterramiento en vivos es un tema muy recurrente en su obra.


El pozo y el péndulo, narrado por un condenado a muerte por la inquisición de Toledo, me mantuvo en un suspense aterrador, asfixiante. Una historia perfectamente construida, te hace sentir el miedo, la angustia del protagonista, la oscuridad total que le envuelve, las ratas pululando por la habitación al acecho, oír el balanceo del péndulo...Las descripciones son tan vívidas que nos coloca junto al protagonista involucrándonos con todos los sentidos.



Los hechos en el caso del señor Valdemar, ¿puede la muerte ser postergada o incluso interrumpida mediante la hipnosis?. Esto es lo que nuestro narrador, un hipnotizador investiga y a lo que el señor Valdemar se somete cuando le llega la última hora. Lo que sucede te deja sin aliento, excelente historia.




El tonel de amontillado, una historia de venganza sin que sepamos muy bien si es por verse insultado el narrador o por celos, lo que impacta en cualquier cosa es la aterradora forma en la que la llevará a cabo.




Un descenso al Maeslströn, aquí el terror proviene de la Madre naturaleza, un enorme e imponente remolino que causan las mareas en la costa de Noruega. El relato de un hombre que escapó a la muerte y del horror que pasó durante esta experiencia, horror que nos transmitirá a los lectores con sus fantásticas descripciones.






Berenice, un cuento que cuando se publicó estuvo cerca de ser censurado por la naturaleza de la historia. Quizás es de los más violentos de los que yo he leído, una historia que te pone los pelos de punta. Un personaje obsesivo, retorcido y terrible.






Ligeia, una mezcla de romance y horror. Una historia muy rica en detalles y que se presta a varias interpretaciones. Un cuento de terror gótico clásico con dos de los temas frecuentes en sus relatos, la reencarnación, y el dolor por la pérdida de un amor que engendra un estado de locura.







Hop - Frog, un enano lisiado, bufón de la corte, impulsado por la venganza decide llevar un plan contra el rey y sus ministros. Lo que más destacaría de esta historia es el lenguaje satírico que emplea para contarla.










Manuscrito hallado en una botella, nuestro narrador viaja en un barco que es golpeado por una terrible tormenta, durante ésta otro gran barco aparece al que podrá subirse para intentar salvarse. Inquietante será su experiencia a bordo. Una historia compleja y aterradora porque no sabes muy bien qué está pasando.






Corazón delator, magnífica construcción de esta historia de suspense en la que el tema de la obsesión y la culpa vuelve una vez más. En esta ocasión nuestro narrador se obsesiona con el ojo de un anciano... intentará convencernos de su cordura, dándonos explicaciones racionales para sus actos totalmente irracionales.






Terminada la lectura, sigo pensando que leer a Poe me resulta más aterrador que cualquier película de terror actual. Después de más de un siglo, sus libros se siguen leyendo, son y serán historias para siempre, no han perdido ni un ápice de ingenio y elocuencia y por supuesto de terror mucho terror. Una vez más descubro que no hacen falta 400 páginas para hacernos pasar verdadero miedo, con Poe con 5 tenemos más que suficiente.

Son muchas las versiones que se han hecho para la gran pantalla de muchos de sus relatos. Ligeia, fue llevada al cine en 1964 por Roger Corman y El gato negro en 1941 por Albert S. Rogell, y otros tantos que han dado pie a la creación de las más variadas versiones cinematográficas.

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9/10/17

La puerta de Magda Szabó






Título: La puerta.
Autora: Magada Szabó.
Editorial: Penguin random house, Debolsillo.
Págs: 315.
Año 1ª publicación: 1987.









La presente obra no se ha escrito para Dios, conocedor de mis entrañas, ni para las sombras, testigos de tantas horas de vigilia y de sueño; dedico este libro a los hombres. He vivido con valentía hasta ahora y espero morir así, con coraje, sin mentiras, y para ello es necesario que declare de una vez por todas que yo maté a Emerenc. Yo quería salvarla, no destruirla, pero eso no cambia nada.

Con esta confesión da comienzo esta fabulosa novela, un sentimiento de culpa que pesa, una culpa por tomar una decisión que aunque ella creyó correcta, tuvo drásticas consecuencias. Con este sentimiento de fracaso inicia la historia, un relato que a simple vista puede resultar banal (la relación de amistad entre dos mujeres) pero que lejos de eso, pasa a ser desconcertante por momentos, intensa siempre, dramática y también sensible, pero sobre todo hipnotizante, según va avanzando te va ganando.

Recuerdos contados en primera persona, evocando una intensa relación de amistad nada convencional de dos mujeres muy diferentes con realidades distintas. Nuestra narradora, escritora (quizás una versión ficticia de la autora ) casada con un académico, y la señora de la limpieza, Emerenc. Dos mujeres que supieron y pudieron acercarse a pesar de sus diferencias, construyeron un intenso y duradero vínculo entre ellas de más de 20 años. 

Si alguien le garantizaba que no éramos gente bulliciosa ni alcohólica, no descartaría la posibilidad. Me dejó estupefacta: era la primera vez que alguien pedía nuestras referencias. "No lavo la ropa sucia de cualquiera."

Así se da a conocer Emerenc ante sus futuros jefes durante la entrevista para contratarla como ama de llaves. Las condiciones puestas por ella no por los propietarios, y así en todo, siempre fué la que marcó los tiempos, en el trabajo como en el trato. Una mujer con una compleja personalidad, con una determinación que en ocasiones llegaba a resultar intratable, aterradoramente perfeccionista, trabajadora incansable. La mujer que ella dejaba ver era admirada por todos sus vecinos, barría las calles, quitaba la nieve en invierno, recogía y cuidaba animales abandonados, atendía a los enfermos llevándoles ricos platos culinarios. Pero también estaba la Emerenc que mantenía su puerta cerrada defendiendo celosamente su intimidad, un enigma para todos lo que detrás escondía. Un personaje muy, muy intrigante que suscitaba sentimientos encontrados, temida y venerada. A lo largo del libro y poco a poco el autor irá perforando en el pasado de esta enigmática mujer, revelando episodios que te harán estremecer de horror y te ayudarán a entender algunas de sus acciones que de otra manera resultan desproporcionadas y desconcertantes.

Nuestra narradora, es una escritora a la que la censura le mantuvo mucho tiempo en silencio y que ve como su carrera al fin comienza a valorarse. Ella es religiosa, sencilla en la forma de querer, sin grandes complejidades, involucrada en la vida política de su país, una persona culta. Cómo se involucra en esta conflictiva relación y cómo termina queriéndola tanto, son preguntas que te harás más de una vez a lo largo de la lectura, no sólo porque poseen valores y opiniones bien diferentes sobre casi todas las cuestiones cotidianas o no de la vida, sino porque Emerenc no admite opiniones ni consejos ni respuestas a sus ideas, tiene con ella una conducta casi dictatorial, la critica y la juzga sin piedad, una relación donde te parece que un punto de encuentro es imposible. Inexplicable por momentos ese vínculo de dependencia que se crea entre estas dos mujeres, que a mí me resultó un tanto obsesivo el querer ganarse la confianza de una persona que la mayor parte del tiempo resulta contigo desagradable. Pero ¿qué extraña química es la que nos atrae y nos une a ciertas personas?...

Nuestro cariño era recíproco, pero al resultar al mismo tiempo tan complejo y con elementos tan imprecisos como los del propio amor, administrarlo en el roce cotidiano, tratando de evitar conflictos, requería muchísima tolerancia y concesiones mutuas.

Un buen día Emerenc deja de barrer las calles, de sacar a pasear al perro, está enferma y se refugia detrás de esa puerta que siempre mantiene cerrada incluso a pesar de los esfuerzos de todos por hacerla salir o por dejar que un médico la visite. Y aquí cuando más necesita de la confianza depositada en su amiga, le traicionará, será una traición involuntaria pero su dignidad será burlada y una dolorosa vergüenza la invadirá. Abrumada fue como me sentí al final, por ese ultraje a la dignidad de un ser humano, por ese sentimiento de humillación, pero entendiendo que en ocasiones se comenten actos imperdonables sin querer, desde la compasión y el cariño, ofreciendo tu ayuda, pero ¿y en el caso de que lo que te piden va en contra de tus valores, de tus creencias? o simplemente ¿qué hacer si no te solicitan ese auxilio que sabes es necesario?. Esta lectura plantea cuestiones éticas sobre la muerte, la dignidad, el respeto, la amistad, el derecho a la intimidad, tantas reflexiones como diferentes lecturas.

La construcción de la personalidad de Emerenc es excepcional, un personaje que aún resultando difícil, en unas páginas la odias y en otras la amas, se convierte en inolvidable, me atrevo a decir que es uno de los personajes más atractivos, e intrigantes de los que he leído en mucho tiempo. Existe en esta historia otro protagonista que merece atención, el perro que ambas mujeres comparten su cuidado, Viola, es todo un personaje literario con unas cualidades humanas sorprendentes.
Muy bien escrito, una prosa exquisita, con pocos diálogos pero los que hay magníficos, mordaces.

Muy apropiado el título con mucho simbolismo, porque realmente existe una puerta física que no se quiere abrir a nadie, pero más allá son mil puertas las que representa esta lectura. Las que todos nos ponemos para preservar nuestros secretos, nuestra intimidad, o como escudo ante el sufrimiento, y las que abrimos a los que se ganan nuestra confianza. Lo que exponemos y lo que escondemos.

Una lectura realmente gratificante que os invito a leer, es uno de esos libros de los que sales enriquecido, una profunda exploración de las relaciones humanas.

Diferentes lenguajes emocionales, diferentes maneras de expresar el cariño, el amor, los sentimientos, todos válidos si se manifiestan desde el respeto.

Hoy en día sé algo que en esa época aún desconocía: que el cariño es una emoción desarticulada por excelencia, y por eso se resiste a ser dosificada con prudencia. Es inútil pretender regular cómo debe encauzar cada uno sus afectos: no hay fórmulas que valgan.

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27/9/17

Reto 5 líneas, septiembre.



De sobra sabéis los que mes a mes visitáis mi blog, que participo y que vosotros también podéis animaros en este estupendo reto 5 líneas que Adella, del blog, Las palabras soñadas ha creado para gusto de todos nosotros.

Este mes las palabras me han resultado un tanto complicadas, pero al final os dejo lo que me han inspirado.

Castillo / nerviosos / astucia.

Con artimañas, astucia y también mucho encanto me engatusaste. Construiste a mi alrededor un castillo con altas murallas que mis allegados nerviosos y preocupados trataban de derribar, pero que yo, novata en esto del amor, no las veía. Hasta que la soledad llegó y se instaló, y me di cuenta de que no quería ser la princesa prisionera de nadie, sólo quería un hombre que me tratara como lo que soy, una gran mujer.

Gracias a tod@s por leerme.
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17/9/17

El alma del mundo, Alejandro Palomas.






´                                                               Título: El alma del mundo.
                                                                Autor: Alejandro Palomas.
                                                                Editorial: Planeta, S.A.
                                                                Págs: 323.
                                                                Año 1ª publicación: 2011.





Mis impresiones

Qué bien me viene siempre leer a Alejandro Palomas, delicado, elegante. Qué bien trabajados esos personajes fantásticos con una vida llena de secretos, de silencios, contagiándonos de sus vivencias.

Este es mi año con Alejandro Palomas, con sus libros, con sus emociones. Una vez más me encandila con su manera de contar, con su manera de invitarnos a sentir, a reflexionar, y con una constante en todos sus libros, esa bonita portada que acompaña a esas cuidadas palabras. Y es que hay con autores que siempre aciertas, que te embaucan con su manera de escribir, con su cuidado a la hora de elegir las palabras justas y acertar.

Esta vez nos trae a dos ancianos, Clea, una brillante violonchelista que sacrificó su carrera para permanecer a la sombra de su marido, algo teatrera, un tanto impertinente y descarada. Él, Otto, un reconocido director de orquesta, un seductor, un galán. Ambos llegan el mismo día a una residencia geriátrica de lujo a pasar una temporada, eligen a la misma cuidadora, Ilona, una joven de Europa del este que durante años trabajó de luthier, con su historia, con sus miedos, los de antes y los de ahora. Ilona pasará las mañanas con Clea y las tardes con Otto. Tres personajes con los que viajaremos del pasado al presente, y así entender a través del ayer el ahora, el cómo llegan a esta residencia, el porqué de sus actitudes, de su manera de ser.
Y aparentemente no pasa gran cosa, pero se sugiere mucho de las relaciones llenas de silencios, de esas decisiones que no tuvimos el valor de tomar, de mentiras y medias verdades y del perdón, tanto de saber pedirlo como de saber perdonar.

Me han gustado mucho las conversaciones entre ellos, las confidencias. Me ha gustado como la música une y acompaña la vida de estos tres personajes. Y sobre todo la óptica que nos da sobre esta etapa de la vida, la vejez.
Personas en la tercera edad que aún miran hacia delante y no se conforman con estar, ellos quieren hacer todavía, quieren seguir disfrutando, revelarse contra la rutina, reinventarse también, buscar nuevos desafíos, porque en la vejez también se pueden esperar segundas oportunidades.

Pero también la tristeza impregna las páginas de esta novela, por lo vivido, por lo que duele, por callar cuando se tenía que haber hablado y compartido, por no saber gritar lo que sentimos quizás por orgullo, quizás por miedo.

Y aunque carece de esa carcajada y esa chispa que tiene Una madre, del mismo autor, también se disfruta. Es un tanto más teatrero pudiendo resultar en ocasiones inverosímil, pero es que la vida de cualquiera si nos ponemos a pensar, también lo es.

Un escritor de sentimientos y emociones, que destapa el alma humana como pocos.

No hay mejor música que la de un corazón afinado. Sólo entonces suena el alma del mundo.



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